POLIBAR

Una nueva perspectiva de la realidad internacional

Como no ser “facho“ en el siglo XXI

Por: Tomás Saranovich

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Hay un fantasma que recorre las redes sociales: El fantasma del facho.

El término hacía mención a los seguidores de un movimiento social-político que nació en Italia en el Siglo XX de la mano Benito Mussolini, que más adelante también apareció con sus variantes más conocidas en Alemania (con Hitler y su Nacional-Socialismo) y en España (con Antonio Primo de Rivera y posteriormente Francisco Franco con el Falangismo). Actualmente el término “facho” no tiene nada que ver con los movimientos descriptos anteriormente. De manera intencional se comenzó hace varias décadas  a usar esta palabra por parte de grupos que se denominan de izquierda para insultar o atacar a quienes piensan de manera distinta a ellos

Ya al no concordar con las ideas de los supremos moralistas usted será etiquetado como seguidor de Hitler, portador de Esvásticas, amante de los holocaustos o co-autor de la “Giovinezza”.

En 1944 George Orwell escribió en su columna semanal del diario Tribune:

“Tal como se emplea, bien se ve que la palabra “fascismo” carece casi por completo de significado. En la conversación, claro está, se emplea con mayores desatinos que en letra impresa. La he oído aplicada a los agricultores, a los tenderos, al Crédito Social, al castigo físico, a la caza del zorro, a los toros, al Comité de 1922, al Comité de 1941, a Kipling, a Gandhi, a Chiang Kai-chek, a la homosexualidad, a los programas radiofónicos de Priestley, a los albergues de juventud, a la astrología, a las mujeres, a los perros y no sé a cuántas cosas más.”

Vemos que hasta Gandhi era considerado “facho” a pesar de que él era pacifista y que le envió una carta a Hitler pidiéndole que evitara la guerra.

Todo esto está ligado a lo políticamente correcto, esa moda de hiper sensibilidad relacionado al lenguaje y tópicos que establece ciertos parámetros de lo que está bien (acorde a intereses propios). También vale aclarar que todo lo que no esté dentro de esos parámetros es automáticamente digno de sanciones y censura por ser polémico, recibiendo como adjetivo inquisidor la palabra facho. Ya a partir de ahí usted es un hereje moderno, no puede opinar sin que otra persona lo mire mal y desestime su opinión sin haberla escuchado ya que usted está estigmatizado por pensar distinto. Es necesario mencionar que ninguna de las personas que a usted lo critican por su pensamiento es la re-encarnación de Newton, de Platón, Keynes o Marx.

Quizás usted tenga la solución para terminar con el hambre en el mundo, quizás usted tenga los números ganadores de la lotería o quizás usted concuerde con lo que diga el otro, pero eso ya no importa porque usted está marcado por haber pensado distinto en reiteradas oportunidades. Es el innombrable, el Voldemort del intercambio de ideas.  Será parte del eje del mal junto a Darth Vader y Scar (el Rey león que mató a Mufasa, padre de Simba).

Defiendo tu libertad de expresión... hasta que me siento ofendido.
Defiendo tu libertad de expresión… hasta que me siento ofendido.

El argumento Ad hominem es la columna vertebral  de esta nueva inquisición que es lo políticamente correcto, censurando o ridiculizando a quienes no tienen una opinión igual a la de ciertos grupos de izquierda.

Por ejemplo:

  • -No sos mujer, así que no podés opinar sobre el aborto y el feminismo.
  •  -No sos negro, así que no podés opinar sobre la esclavitud y el racismo.
  • -No sos judío, así que no podés opinar sobre lo que pasa en Israel.

Este falso argumento se basa desde el comienzo que lo que usted dice es falso tomando como evidencia su persona.

Cabe destacar que en el segundo ejemplo he escrito la palabra “negro” en vez de “afrodescendiente”, por lo tanto cabe la posibilidad de que me tilden de facho por no ser políticamente correcto.

Respecto a las situaciones cotidianas también se ve el sesgo totalitario del lenguaje que grupos de izquierda usan para excluir y discriminar personas por pensar distinto. Cosa de la que ellos fueron víctimas y ahora aplican como verdugos.

Lamentablemente todos tenemos algún conocido que fue víctima de algún robo u otro delito y como forma de desahogarse lo ha plasmado en forma de texto u oración en alguna red social,  para colmo esa persona no se puso de lado del delincuente y emitió algún comentario descalificativo a su victimario/s ,lo más seguro es que se le tilde como el hijo no reconocido de Videla, Drácula y el Goyo Álvarez.

¿Vieron que fácil es ser facho? Solamente deje de lado lo que le ocurre y póngase a pensar lo que ha pasado esa pobre persona que le puso un revolver calibre 38 en la cabeza para robarle alguna de sus pertenencias, las cuales usted trabajó para tenerlas.

En resumen

Para evitar toda esa catarata de halagos  relacionados a lo dicho anteriormente usted debe de:

  1. Usar expresiones políticamente correctas o como se les dice en el mundo real: Hipocresías
  2. Evite todo pensamiento distinto a la de los moralistas encausados en temas polémicos.
  3. Evite seguir su propio camino, siga lo establecido por la opinión pública.
  4. Evite respetar al que piensa distinto aunque tenga una opinión que no le agrade.
  5. Por último también evite pensar por si mismo, eso es muy malo. Quizás pueda desarrollar un gusto por la anexión de países y los campos de concentración.

La sensibilidad ha llegado a tal punto que todo es tema digno de una autoflagelación y un sentimiento de falso dolor generado por la empatía automática de estos seres superiores de las causas morales que perciben cuando ven sufrir a otra persona a través de sus pantallas. Cuidado que el dolor va solo hasta la queja en alguna red social, ni dios permita que tengan que ayudar.

Moraleja: Si piensa distinto a mi, vive distinto a mi, tiene gustos distintos a mi, lo más seguro es que usted esté entonando “Cara al Sol” mientras termina de leer esto.

Ah por cierto, ya creo que por escribir esto me ganaré el tan usado adjetivo inquisidor y creo que si ustedes no lo leen también les pasará lo mismo. Ja-ja-ja-ja

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Información del autor

Tomás Saranovich

TOMÁS SARANOVICH – SUB-DIRECTOR POLIBAR
Columna: Actualidad-Análisis
e-mail: tomas9418@gmail.com

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One thought on “Como no ser “facho“ en el siglo XXI

  1. Imponente tal cual lo que sucede hoy en uruguay, se ha vuelto licuado de caretas y fayutismo ya nadie dice lo que piensa por miedo a ser tachado de facho volche o lo que séa la denominada crítica social que más bien a veces parece inquisición social a pasado de ser religiosa a una especie de inquisición del pensamiento orwelliana

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