El petróleo como mayor escenario de la nueva guerra fría

Por: Tomás Saranovich

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Es evidente que estamos siendo testigos del comienzo de una nueva confrotación entre Estados Unidos y Rusia, marcado por la anterior guerra fría (1947-1991). Este conflicto muestra que ahora los enfrentamientos serán más económicos que bélicos.  Una crisis financiera puede hacer más estragos en un país que un bombardeo masivo, atacar al bolsillo de un pueblo produce mucho más dolor y devastación que invadir una región, debido a que no se ponen en riesgo las tropas de su país, tampoco hay riesgo de contra-ataque, ni hay que conseguir consenso de tu propio pueblo y tampoco genera problemas en la esfera internacional. Ni hablar del gasto de manutención de las tropas.

Por eso mismo para poder debilitar al oponente se tratará de atacar su presupuesto, la mejor manera de hacerlo es cortando sus exportaciones o haciendo que bajen de precio las cosas que ese país o esos países venden. Estados Unidos con la “revolución tecnológica” del fracking ha podido cubrir su demanda interna de petróleo y derivados, entonces al no necesitar importar ha hecho que el precio baje hasta 75 dólares por barril debido a que se ha generado una sobreoferta. Esto ha sido un gran golpe a las economías que dependen en su mayoría de la exportación del oro negro y derivados, si nos fijamos cuales países han sido más afectados por esta medida se puede notar que han sido Rusia, Venezuela e Irán. Los tres con grandes diferencias con el país del norte.

En este caso me voy a situar solamente en la situación de Rusia. Las sanciones que Estados Unidos y la Unión Europea adoptaron por la implicación de Rusia en el conflicto separatista en Ucrania  abarcan todos los sectores: alimentos, transporte, armas, metalurgia, etc, etc. Pero donde se ha puesto más esmero para atacar es en el sector petrolero, ya que el 50% de los ingresos de Rusia provienen de ese sector. Como medida secundaria pero no menos importante se prohibió la exportación  de productos, servicios y tecnología para la explotación petrolera a las empresas Rosneft, Gazprom, Neft, Lukoil y Surgutneftegas. De esa manera la petrolera Estadounidense ExxonMobil tuvo que cancelar un proyecto de prospección en el Ártico por una suma inicial de 2.00 millones de dólares (que podía haber llegado hasta 500.000millones de dólares). No olvidar que también el gas ha perdido precio ya que está ligado al petróleo en la mayoría de los contratos de exportación de Gazprom.

También hay otros factores que le juegan en contra a Rusia: su clima frío, su geología desafiante y también la incapacidad de poder almacenar toda su producción. Las dos primeras hacen que no se pueda dejar de producir debido a que si se tomara esa decisión los pozos petroleros se congelarían, haciendo que se tendría que perforar nuevamente. Respecto a su incapacidad de almacenaje esta es debida a la falta de inversión en nuevos almacenes.

Todo esto ha generado una depreciación del Rublo entre un 30% y un 40% con respecto al euro y ante esta situación el Banco Central de Moscú (que había gastado sumas millonarias para respaldar la moneda nacional) ha decidido liberar el curso de la moneda y no interceder más en el mercado . Esto sumado a la situación de que este país exporta en su mayoría petróleo y materias primas hace que al depreciarse su moneda en relación al dólar y el euro se produzca un alza de los precios de los productos importados, dando un golpe en el bolsillo de los ciudadanos rusos y en la popularidad del  actual presidente Vladimir Putin.

Si la situación sigue constante podría incluso llegar a lograr que Rusia se sentara en la mesa de negociaciones por la situal Ucraniana ya que el futuro se vuelve más negro respecto a la fuga de capital extranjero y estando al borde de la recesión.

Solo han bastado un par de meses para mostrarnos que para poder lastimar gravemente a un rival no es necesario un ataque de artillería o tomar su capital, sino apretar el bolsillo del pueblo.-

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Información del autor

Tomás Saranovich

Tomás Saranovich – Columnista Polibar

Columna: Opinión

e-mail: tomas9418@gmail.com


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